La técnica de desgaste
1 August 2008 – 23:08La técnica de desgaste es un método de seducción que debe aplicarse a chicas emparejadas o con algún tipo de sentimiento hacia otra persona. Tampoco vale cualquier fémina. Ésta debe ser capaz de confiar ciegamente en alguien que apenas conoce. También es de agradecer que la persona a quien se pretende excluir no esté completamente seguro de sí mismo, pero cada caso es todo un mundo.
¿En qué consiste esta técnica? Primero, uno debe de armarse de paciencia y saber que necesita cumplir unos requisitos previos: no tener escrúpulo alguno; ser capaz de disociar intención y acción y tener un carisma que permita que la otra persona se sienta relajada. Pero, ¿cómo se aplica? Como habréis adivinado, el primer paso es hacer que la víctima nos coja confianza. Aquí cada uno explota su método personal, no es mi intención modificar vuestros hábitos de manipulación.
En este preciso momento es cuando se deben sembrar los primeros cimientos de la duda. Cómo hacerlo es importante. Es preciso que aquél a quien se pretende desgastar no nos vea como a una amenaza; que nos permita hacer las primeras incursiones en territorio ajeno. Aunque, al fin y al cabo, eso es lo de menos. Por eso requiere paciencia. Si el ambiente es hostil, la posición a tomar es de simple observador. Los comentarios que denoten cierta filiación a los gustos y opiniones de la víctima deberán minimizarse hasta conseguir que la brecha necesaria sea suficientemente sólida.
Hay personas más predispuestas a ser manipuladas, pero el momento es lo más esencial. Si la elección es errónea y la pantomima ejecutada prematuramente, se puede despertar el recelo de quien se pretende abordar. En momentos de tensión de la pareja de terceros es cuando debe hacerse la aparición estelar. Evidentemente, toda treta debe recoger los frutos de una siembra previa, sí que debe evitarse el cambiar de estratagema; únicamente regular la intensidad. La intención que se persigue con este movimiento es la de agrandar la discordia que apareció como simiente. Conseguir ser la discordia.
Quede claro que la posición a tomar es siempre la de alguien en quien se pueda confiar. Que la liebre levantase el vuelo podría llevar la situación al punto opuesto al que debe dirigirse. Nunca deben dirigirse críticas hacia la otra persona, sino; simplemente, estar ahí, disponible, relajado, abierto, conciliador. Poco a poco, lo que un día fue de otra persona, dejará de serlo.
Felicidades.